Nueva ley para Influencers, youtubers y streamers en España

El Gobierno espera que el reglamento llegue a principios de 2023

Los streamers y autores contenidos de grandes plataformas digitales como Twitch, TikTok, Instagram o YouTube deberán ser parte de un registro de prestadores audiovisuales, a juzgar por lo que dispone la últimamente aprobada Ley General de la Comunicación Audiovisual.

No obstante, a fin de que esto sea efectivo, va a haber que aguardar a que entren en vigor ciertos artículos de dicha ley, que se publicó en el Folleto Oficial del Estado hace escasas semanas. Por poner un ejemplo, el artículo noventa y cuatro, que es el que concierne a estos autores, a los que se refiere como “usuarios de singular relevancia que empleen servicios de intercambio de vídeos por medio de plataforma”.

Conforme ese artículo, va a ser usuario de gran relevancia (influencer o streamer) aquel cuyo servicio conlleve “una actividad económica por el que su titular consigue unos ingresos significativos”, “es el responsable editorial de los contenidos audiovisuales”, su contenido se destina “a una parte significativa del público por lo general” y su función es “la de informar, divertir o instruir”.

Pese a estos preceptos se precisan de concreciones. Ciertas de ellas se desarrollarán a través de reglamento, como el que establecerá los requisitos para ser considerados usuario de singular relevancia, como especifica la predisposición final novena de la regla. Ciertas excepciones: institutos, institutos e instituciones culturales.

El secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, Roberto Sánchez, reconocía en una reciente entrevista con Business Insider España que con la ley recién aprobada, se está ahora trabajando en una plan de actuación “con los diferentes reglamentos que deben desarrollarla”.

Contaba, por servirnos de un ejemplo, la consulta pública sobre el reglamento en sí —que afectará a todo género de prestador audiovisual, desde una cadena de TV usual a una plataforma de intercambio de vídeos o streaming, como Netflix— que se puso en marcha poco una vez que esta entrevista tuviese sitio. Dicha consulta pública se sostendrá abierta hasta el quince de septiembre.

“Desde acá, vamos a ir avanzando en los diferentes reglamentos. Hay mucho trabajo por delante. Hay que comprender que este es un proceso complejo, que estos reglamentos asimismo son difíciles y requerirán de un tiempo de maduración. Los reglamentos de este estilo llevan un tiempo de tramitación de un mínimo de seis meses”, señaló.

“No podemos meditar que los vamos a tener mañana pues no es verdad: la realidad es testaruda. Aguardamos que a lo largo del próximo año hayamos sido ya capaces de aprobar los primordiales”.

Fuentes del campo especifican que en sus esperanzas está que el periodo de consulta pública para reglamentos como el que definirán los requisitos a fin de que los streamers e influencers sean considerados como semejantes frente a la nueva ley audiovisual llegarían tras verano.

La nueva regla incluirá a dichos autores como otros tantos de los agentes que deberán adherirse a exactamente la misma. Llega en un instante frágil para este campo, en el que muchos autores de contenido denuncian desde hace unos meses como los ingresos que producen por medio de plataformas como Twitch (propiedad de Amazon) se han visto mermados.

Esa mengua halla su origen, razonaban diez autores en un singular publicado por este medio, en los cambios en las políticas de explotación comercial que introdujo Twitch hace un año, cuando decidió mudar los costos de las subscripciones con las que los usuarios pueden premiar a sus autores de contenido preferidos.

Twitch alteró los costos de dichas subscripciones para amoldarlos a la realidad de cada zona. Así, en España redujo tenuemente su costo, al tiempo que en América Latina la diferencia fue ostensiblemente mayor. Estas subscripciones —que pueden ser de múltiples niveles, mas los más básicos llegan desde los tres con noventa y nueve euros al mes— se reparten al cincuenta por ciento entre Twitch y el propio autor.

El discute sobre de qué forma y de qué forma regular a los autores de contenido llega un año una vez que un tiktoker presumiera en una entrevista de mentir a sus parejas sexuales con su presunta esterilidad para no emplear condón, lo que desatase las alarmas del mismísimo Ministerio de Igualdad de España.

Asimismo apenas unos días tras una intensa polémica entre autores de contenido en Twitch por el uso que le dan ciertos a la plataforma, en la que apuestan en riguroso directo frente a un público que acostumbra a ser mayoritariamente menor.

Exactamente, para frenar el avance de activas semejantes a la ludopatía entre menores, el Ministerio de Consumo asimismo ha lanzado la consulta pública de su anteproyecto de ley de loot boxes.